¿Estrés al volante? ¿Por qué nos ponemos violentos?

Una pelea provocada por un falta de precedenciaun adelantamiento mal ejecutado o una colisión por alcance, pueden dar lugar a acciones criminales. Un ejemplo de ello es la reciente crónica de un caso muy discutido, que relata un atentado en la vía que terminó de manera decididamente trágica. El tema es objeto de estudios psicologicos y quedó muy claro que el gente mas agresiva ellos son los que más a menudo están involucrados en accidentes de carretera y a menudo muestran un comportamiento de irritación extrema.

Este tipo de personas, a menudo son incapaz de usar la empatíay consideran las acciones de los demás como únicas, sin preguntarse qué llevó al otro a una acción específica y sobre todo no consideran ninguna acción conciliatoria; en esta situación el vehículo se vuelve extensión del ego que hay que defender a toda costa hasta una verdadera lucha física o una deriva pendenciera.

Fuente: istock

Algunas personas pueden ser descritas por rasgos agresivos que puede salir de forma muy intensa justo en la calle, lugar por su propia naturaleza frecuentado por mucha gente e estrictamente moderado por reglas procedente de un código reglamentario. En este contexto particular, la agresión puede alcanzar valores como el de ser completamente realizada. perder el control hasta que lleva a una pelea y a consecuencias decididamente dramáticas.

Habitualmente quienes han desencadenado lo anterior, si se les pregunta por los motivos de su gesto, aducen a uno pérdida de lucidez genérica debido a un extremo abandono al estado emocional. alcohol y sustancias narcóticos no hacen más que alterar aún más los comportamientos, especialmente yo mecanismos de control.

Por lo tanto, es necesario distinguir entre ellos conducta estropeada por negligencia o pobre sentido de responsabilidad y las de quienes actúan con la intención de ofender abiertamenteincurriendo en conductas encaminadas a dañar al otro.

Por lo tanto, los ataques no se llevan a cabo sobre la base de un llamado ímpetu, sino que se perpetran con cuidado y perfecto estado de lucidezcon la intención de «castigar» y acosar a quienes son percibidos como un estorbo, o que no han respetado las precedencia.

Ira e irritación pertenecen prácticamente a toda la raza humana y normalmente son emociones que se activan frente a comportamientos provocativos; la mayoría de las personas logran desencadenar el necesario «frenos» emocionales habilidades conductuales aprendidas desde la infancia hastaeducación de los padres. Las reacciones violentas son, por lo tanto, una falta de capacidad mantener la conversación en un plan convivencia adecuada e intercambio verbal civil.

Para estas personas susceptibles a actitudes similares, por lo tanto, es esencial prepararse programas de recuperación y rehabilitación; para prevenir tales comportamientos es ciertamente útil planificar una serie de programas en todos los niveles de edad, dirigidos a construir y desarrollar comportamientos prosociales y fortalecer la autocontrol.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.