Pastillas de freno: cómo y cuándo cambiarlas

los revisión y sustitución periódica de las pastillas de freno son, sin duda, parte de las operaciones de mantenimiento de automóviles más importantes. Las pastillas de freno, de hecho, son partes del vehículo sujetas a desgaste y, cuando están demasiado desgastadas, ya no garantizan la correcta eficacia del sistema de frenado.

Normalmente, un conductor experimentado nota si, al pisar el pedal del freno, la respuesta de los frenos no es inmediata: el vehículo, de hecho, podría frenar en una distancia más larga. Sin embargo, para asegurarse de tener su vehículo en condiciones seguras y evitar accidentes, especialmente con mal tiempo, es fundamental hacer revisar periódicamente el sistema de frenos.

Cómo funcionan las pastillas de freno

los sistema de frenado está formado por una serie de elementos que sirven para que, una vez pisado el pedal del freno, el vehículo frene o se detenga en el espacio deseado. Los elementos fundamentales del sistema de frenado son las pastillas, los discos, los tambores y las zapatas. Existen dos tipos diferentes de sistemas de frenado en los automóviles: los frenos de disco y los frenos de tambor, aunque hoy en día la gran mayoría de vehículos están equipados con frenos de disco.

LA frenos de tambor son más baratos y duraderos, pero se sobrecalientan más fácilmente, lo que hace que el frenado sea menos efectivo y requieren un mantenimiento más frecuente y complejo. Los frenos de disco, por el contrario, se colocan hacia el exterior, en contacto con el aire: por lo tanto, permiten una disipación más rápida del calor y se pueden reemplazar con mayor facilidad. Además, tienen una mayor potencia de frenado.

Cuando se acciona el pedal del freno, una bomba hidráulica provoca la presión de una pinza en el pastillas de freno, que al entrar en contacto con el disco generan un rozamiento que reduce la velocidad de las ruedas. Sin embargo, durante la fricción, las pastillas tienden a desgastarse: cuanto más fuerte es el frenado, más la fricción hace que las pastillas se desgasten.

Pastillas de freno: con qué frecuencia cambiarlas

Cambiar las pastillas de freno sin duda se trata de una operación de mantenimiento que debe realizarse periódicamente, para evitar que se ponga en peligro la seguridad del vehículo. Además, si continúa viajando con las pastillas de freno desgastadas, los discos pueden rayarse durante el frenado: en este caso, cambiar los discos seguramente será más costoso que reemplazo de almohadillas.

Sin embargo, no es posible decir absolutamente con qué frecuencia cambiar las pastillas de freno, ya que hay varios elementos a considerar:

  • El número de kilómetros recorridos y la antigüedad del vehículo: si recorres muchos kilómetros al año, lo más probable es que sea recomendable cambiar las pastillas con más frecuencia. Sin embargo, también es cierto que incluso un vehículo que ha recorrido unos pocos kilómetros y ha permanecido parado durante mucho tiempo puede necesitar la reemplazo de frenoya que las pastillas tienden a dañarse incluso si el vehículo ha estado parado durante mucho tiempo, tal vez estacionado en el garaje.
  • El tipo de uso y el tipo de caminos recorridos: en determinadas rutas, como carreteras de montaña, o ante un uso principalmente urbano, el consumo de las pastillas puede ser más rápido, ya que en estos casos en promedio hay una tendencia a operar el freno con más frecuencia. Por otro lado, quienes transitan mayoritariamente por vías extraurbanas a mayor velocidad son propensos a frenar con menor frecuencia. Sin embargo, el estilo de conducción también influye. De hecho, hay automovilistas que tienen la costumbre de frenar repetidamente, provocando un mayor desgaste de las pastillas.
  • Sucesos particulares: en caso de accidentes o frenazos bruscos muy bruscos, las pastillas pueden desgastarse debido al fuerte rozamiento. Por lo tanto, si se han producido accidentes, incluso aparentemente sin daños, o si ha evitado por poco una colisión o se ha salido de la carretera, es mejor que también revise las pastillas de freno.

Pastillas de freno para cambiar: las señales

Además de realizar una revisión periódica del sistema de frenos, conviene prestar atención a algunas señales que pueden indicar que es necesario cambiar las pastillas:

  • Encendido de la luz de advertencia del sistema de frenos: algunos modelos de automóviles tienen una luz de advertencia especial que indica el desgaste de las pastillas.
  • Chirrido de los neumáticos al frenar: en este caso significa que la parte de goma de las pastillas está desgastada y es la base metálica la que roza los discos, con riesgo de rayarlos;
  • Dificultad para frenar en el espacio correcto: los que habitualmente conducen un vehículo específico deben notar si al frenar no se logra el rendimiento habitual o si aumenta el espacio requerido para frenar.
  • Vibración en el pedal del freno: sentir una vibración en el pedal del freno podría indicar algo más que el desgaste normal de las pastillas. De hecho, la anomalía del sistema también podría indicar un mal funcionamiento de los discos, que deberá verificarse.
  • Olor a quemado y/o humo de las ruedas: Si sientes un olor desagradable a químicos quemados o, peor aún, si ves humo, es posible que se haya atascado una pinza impidiendo que la rueda gire correctamente. En este caso es imprescindible ponerse en contacto con un mecánico.

Sustitución de las pastillas de freno: cuánto cuesta

los costo de las pastillas de freno no es muy alto, sin embargo depende del modelo del auto, el tipo de pastillas y el costo de la mano de obra. A título indicativo, el precio puede oscilar entre los 30-50 euros del par delantero o trasero y rondar los cien euros. El coste de la mano de obra también puede variar según el modelo de coche: de hecho, en algunos modelos la sustitución puede tardar más tiempo.

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